El prestigioso neumólogo y exministro de Salud Pública recibió el Premio Ébano Verde durante la apertura del XXVI Congreso Internacional de la institución, en reconocimiento a su trayectoria profesional y humana
Bartolo García
El doctor Plutarco Arias fue distinguido con el Premio Ébano Verde, el máximo reconocimiento que otorga la Clínica Universitaria Unión Médica del Norte, por su destacada trayectoria en el ejercicio de la medicina, caracterizada por el liderazgo, la ética, la honestidad y su compromiso con el servicio a los pacientes. La entrega del galardón se realizó durante la inauguración del XXVI Congreso Internacional de la institución, celebrado en el Hotel Gran Almirante de Santiago.

Al recibir la distinción, el reconocido neumólogo y exministro de Salud Pública expresó sentirse profundamente conmovido y agradecido por el homenaje. Arias destacó el significado del nombre del premio, señalando que el ébano verde simboliza la fortaleza, la nobleza y la capacidad de mantenerse firme ante las adversidades, valores que afirmó haber procurado cultivar a lo largo de su vida profesional y personal.
Durante su discurso, el especialista manifestó que la medicina representa mucho más que el conocimiento científico, definiéndola como una misión basada en la sensibilidad humana, la paciencia, la compasión y el respeto por la dignidad de las personas. Asimismo, aseguró que el reconocimiento también pertenece a quienes han formado parte de su camino, especialmente a sus pacientes, a quienes calificó como sus grandes maestros.

El doctor Arias agradeció a la Clínica Unión Médica del Norte por convertirse durante años en el escenario de su desarrollo profesional y extendió el reconocimiento a su esposa, Yolanda, sus hijos, nietos y demás familiares, resaltando el sacrificio que realizan quienes acompañan la vocación de servicio de un médico. También recordó que detrás de cada diagnóstico existe una familia, una historia y una esperanza depositada en las manos del profesional de la salud.
En un mensaje dirigido a las nuevas generaciones de médicos, exhortó a prepararse constantemente sin perder la sensibilidad y la vocación de servicio. Subrayó que el conocimiento por sí solo no basta para sanar, ya que una palabra de aliento, una escucha sincera y un gesto de empatía pueden tener un impacto tan importante como cualquier tratamiento médico. Concluyó su intervención recordando su frase: “El tiempo de Dios es perfecto”.
Durante la ceremonia también fueron reconocidos con el Premio Rubí de la Medicina los doctores Nicolás de Jesús Rodríguez Tejada y Francisco Mejía Ortiz, quienes destacaron la importancia de preservar los valores, el compromiso con la docencia y el servicio a la sociedad. El acto contó con la presencia de autoridades, representantes del sector salud, dirigentes médicos, familiares y personalidades de Santiago, entre ellos el senador Daniel Rivera, el arzobispo monseñor Héctor Rodríguez y el presidente del Consejo de Administración de Unión Médica, Julián Sued.


