Resta un partido a los Gigantes para ser campeones

Una victoria más y los Gigantes del Cibao habrán conquistado su primera corona en los 19 años de existencia en la Liga Dominicana de Béisbol. Giovanni Soto se combinó anoche con cinco relevistas para blanquear a las Estrellas Orientales, en tanto que Carlos Peguero disparó un dramático cuadrangular solitario por el jardín derecho para la única carrera del partido y los Gigantes salieron airosos con marcador de 1-0, en partido efectuado en el Julián Javier de esta ciudad.

El éxito, fue el cuarto seguido para los nordestanos que apenas se encuentran a un triunfo para alcanzar el primer gallardete en su historia en el béisbol dominicano.

Soto, estuvo intransitable en su debut, el cuarto abridor de los Gigantes que supera los cinco episodios en forma seguida para detener a unas Estrellas, que han lucido apagadas con el bate, luego de la gran explosión ofensiva que desplegaron en los primeros dos partidos.

El zurdo debutante boricua lanzó durante 5.2 de entradas, aceptó tres hits, otorgó tres bases y abanicó a siete. Salió ileso de un tercer episodio en el cual las Estrellas llenaron las bases con dos puts, pero retiró a Audy Ciriaco con batazo a la antesala. En el sexto el propio Ciriaco inició con doblete entre los jardines izquierdo y central, sin embargo ninguno de sus compañeros pudieron remolcarlos de esa posición.

La brillante jornada de Soto recibió el soporte de los relevistas Robert Carson (0.2), Willy paredes (0.2), Josh Lueke (1.0) y Ramón Ramírez, quien lanzó un noveno episodio sin problemas, anotándose el rescate. Carson fue el ganador.

Mientras que Berger fue un digno rival y permaneció en el montículo durante 4.2 de episodios. Randy Boone y Wander Pérez también actuaron por los elefantes.

Los Gigantes ganaron por cuarto partido seguido, en tanto que los paquidermos tuvieron su cuarto fracaso.

Un cuadrangular solitario de Carlos Peguero por todo el prado derecho ante el relevista Randy Boone, fue todo lo que necesitó el equipo Gigantes del Cibao para colocarse a una victoria para conquistar su primera corona en la pelota dominicana.