Danilo y el Gobierno

POR ALBERTO QUEZADA
El Presidente Danilo Medina ha arribado a sus tres años de gestión de gobierno con niveles de aceptación en la estima publica por encima del 70 por ciento al decir de las más recientes encuestas publicadas tanto por sectores oficiales como por firmas privadas.

Pero resulta contradictorio, amigos lectores , que paralelamente a este fenómeno de aprobación a la ejecutoria gubernamental del Presidente Medina se estén registrando en diferentes puntos del territorio de la República Dominicana las más variadas y sistemáticas expresiones de protestas , movilizaciones, huelgas, en reclamo de mejores reivindicaciones.

Esto llama a la atención, preocupa, inquieta, crea interrogantes como por ejemplo, como un gobierno popular, con avances y logros tangibles en políticas públicas como la educación, agropecuaria, salud, desarrollo de la microempresa, transparencia institucional y otros renglones este siendo víctima de un asedio social tan intenso.

¿Cómo entender que un Presidente como Danilo Medina que está a un –Tris- de ganar un nuevo periodo de cuatro años con el apoyo del voto mayoritario del pueblo dominicano este siendo cuestionado en la calles por ese mismo colectivo? No entiendo.

¿Quién o quienes pueden estar detrás de todo eso, quienes han trabajado este maquiavélico plan que intenta poner de rodillas a las autoridades y ciudadanos de este país, por el amor de Dios. ¿Qué es lo que persiguen?..
¿Cuáles son los hilos que podrán estar moviendo el tinglado social para dar la sensación nacional e internacional de que en este país hay una situación de violencia y delincuencia incontrolable que nos doblega a todos?

¿Que se está buscando con desarrollar un prolongado y permanente plan de violencia y delincuencia que incluye asaltos, atracos, asesinatos espectaculares y estremecedores de niños, jóvenes, militares y hasta ancianos, a plena luz del día y en cualquier ciudad?. Creo honestamente, que hay sectores- no identificados aún- que están llevando a este país a un estado de cosas que más temprano que tarde tendrá consecuencias lamentables.

Lo que se está viviendo en esta media Isla es un estado de miedo paralizante, es como si cada habitante dominicano estuviera caminando sobre el filo de una navaja o en tierra movediza que al mínimo y mal movimiento estaría bajo tierra.

Hay que poner un- stop- a esto, todo lo bueno que se ha logrado en los últimos 50 años de vida democrática no puede perderse de un momento a otro. Señores, si continuamos como estamos en poco tiempo asistiríamos a un estado de cosas oprobiosas.