La economía real en el primer semestre

A raíz de la publicación por parte del Banco Central del informe sobre los Resultados Preliminares de la Economía Dominicana enero-junio 2017, han surgido variadas opiniones respecto al comportamiento de la economía real desde aquellas que van a muy optimista hasta las que avizoran grandes problemas.

En el primer semestre del año, la economía dominicana creció 4%, lo cual es un buen desempeño para cualquier economía, pequeña o grande; ese porcentaje es mayor que el crecimiento que tuvieron el año pasado países como Bolivia, Perú, Paraguay y Guatemala y mucho más que economías como las de Brasil, Venezuela, Ecuador y Argentina, y por encima del 3.2% que creció la economía mundial y del 1.2% en que crecieron las economías avanzadas.

Es cierto que un aumento del 4% del producto bruto interno no era lo esperado por las autoridades dominicanas ni por el Fondo Monetario Internacional que estimaban un crecimiento para el año de un 5.3%, con un mejor comportamiento en el primer semestre.

Las expectativas de un alto desempeño se justifica. La economía dominicana ha tenido crecimientos sostenidos en las últimas años, llegando en algunos a crecer por encima de un7%, por lo que no habría de esperarse una ralentización respecto del crecimiento esperado.

Un somero análisis del comportamiento de algunas variables en el primer semestre tal vez podría explicar la moderación del crecimiento: Casi todas las actividades económicas crecieron aunque una mayoría lo hizo por debajo del año anterior; el sector agropecuario creció un 6.2%, pero menos que el año pasado que fue de un 8%.

El cese temporal de la planta de producción de oro, compensado ligeramente por el reinicio de la producción de ferroníquel, llevó a los sectores minero y de canteras a un crecimiento de solo un 3.7%, mientras que el año pasado había crecido en un 25.3%.

La manufactura local tuvo un crecimiento (2.3%), con respecto al año pasado (6.4%), igual pasó con los servicios que pasaron de un 6.2% a un 4.4%, aunque las zonas francas crecieron un poco más en el semestre.

Lo que tuvo una incidencia muy importante en la moderación del crecimiento fue la caída del sector construcción, este sector ha sido por años el motor de la economía.

En el primer semestre del año pasado la construcción creció en un 16.8%, mientras que este año el crecimiento fue negativo en un -2.7%.

Una mirada más cercana del sector construcción permite entender lo que pasó: el cemento, de un importante crecimiento en el primer semestre de un 11.9% tuvo una caída de un -2%, mientras que el subsector varilla que creció el año pasado en 20.2% se vio decrecer en un -9.2%. Está caída el sector construcción se explica, fundamentalmente, por la baja del gasto público por parte del gobierno central. En el primer semestre de este año el gasto de capital bajo en un -4.7%, en más de 2,700 millones de pesos, mientras que el gasto en inversión fija cayó en un -8.8%.

Creemos que el comportamiento del crecimiento en el primer semestre debe recuperarse para el final del año a su potencial de un poco más del 5%, pero siempre que el incremento del gasto de capital anunciado por el gobierno se ejecute; de forma tal que la construcción vuelva a motorizar e impulsar el crecimiento de los otros sectores.