Qué Dios nos proteja

POR ALBERTO QUEZADA

Definitivamente en este tramo del Siglo XXI hay tres conceptos que son elocuentes señales de que el comportamiento y el pensamiento social contemporáneo mundial está en plena e indetenible transición.

La posmodernidad, pos verdad y la civilización del espectáculo, al día de hoy, son las nuevas corrientes culturales que comienzan a predominar en el comportamiento humano en sentido general.

La irrupción de estos tres fenómenos culturales traen al mundo de cabezas porque supuestamente ya la verdad, no es la verdad, el embace tiene más importancia que el contenido y las cosas superfluas y banales ahora son importantes.

Para que se pueda entender lo que estamos reflexionando es necesario pasar a explicar la definición de los referidos conceptos y así se pueda tener una idea más acabada del tema en cuestión. Leamos.

La pos- verdad o ¨ verdad emotiva¨: es algo que está más allá de la verdad de los hechos; una corriente en que los hechos objetivos tienen mucho menor influencia en la formación de la opinión pública que las emociones o las creencias personales.

La post-modernidad (o simplemente posmodernidad, como ya está aceptado), es la reacción cultural contra los valores y parámetros de la modernidad y el modernismo.

Y la sociedad del espectáculo o (La société du spectacle), según lo explica en su trabajo de filosofía el teórico y político francés, Guy Debord, no es más que “la declinación de ser en tener, y de tener en simplemente parecer”.

Entendido esto, no hay dudas de que el mundo que nos están construyendo es cada día más resbaladizo, inseguro y peligroso. Carecemos de certezas, la gente no sabe dónde está el bien y donde el mal, ni qué camino es el correcto o de quien fiarse. Que Dios nos proteja.