Los ¨Kamikazes¨ en el PLD

POR ALBERTO QUEZADA

En el pensamiento y accionar de algunos sectores y figuras del Partido de la Liberación Dominicana se viene entronizando con una rapidez asombrosa una fuerza de ataque suicida la cual fue conocida en la Segunda Guerra Mundial como los ¨Kamikazes¨.

Los ¨Kamikazes¨ eran un colectivo de jóvenes pilotos japoneses entrenados para dar su vida si era necesario en los combates durante la Segunda Guerra Mundial. Utilizaban sus aeronaves como proyectiles con la finalidad de ocasionar el mayor daño posible.

El plan de utilizar a los pilotos como balas humanas surgió del almirante Takijiro Onishi en el año 1944, ante la falta de eficacia de la marina japonesa para vencer a la tropa estadounidense.

Guardando las distancias y observando lo altisonante del discurso de algunas figuras del peledeismo por el tema de las primarias abiertas o cerradas se podría tener la impresión de que a lo interno de esa organización se estaría asistiendo a un episodio similar.

En un inicio esta conducta en algunos miembros y dirigentes de ese partido pudo verse como algo normal dentro de una organización política espíritu democrático al momento de debatir sus ideas, conceptos políticos o métodos de trabajo.

Pero resulta que, del mes de agosto de este año en adelante, es cada vez mayor la cantidad de voluntarios peledeistas que se sienten seducidos por este comportamiento suicida.

Las contradicciones públicas no se paran, los enconos son cada día más evidentes y desmedidos, las expresiones de egos están desbordadas y las intrigas y simulaciones están desatadas.

De manera que ante un panorama tan cargado como el que está viviendo el partido que fundara el profesor Juan Bosch el 15 de diciembre de 1973 es necesario que sus líderes fundamentales reorienten sus pasos hacia la sensatez.

Es urgente para esa organización política evitar que ese comportamiento subversivo representado por los ¨Kamicazes¨ japoneses en el siglo pasado, no siga avanzando ya que el mismo podría significar para el PLD su salida del poder y la erosión definitiva de su liderazgo fundamental.