La nueva ola de transparencia

POR ALBERTO QUEZADA

Los hombres y mujeres en este país que por vocación o profesión han elegido servir a su pueblo a través del ejercicio de la política tienen que sacarse de la cabeza de que este -no- es un espacio para la búsqueda descarada, la movilidad social y el reconocimiento público.

Esos colectivos tienen que entender que este siglo XXI a traído consigo un cambio radical en el comportamiento y manejo de hacer política y gobernar que ya no admite las complicidades y tolerancias entre los sectores dominantes o hegemónicos y la clase política –gobernante.

Ya eso son cosas del pasado, la misma dinámica de la dialéctica se ha impuesto, hay un evidente y palpable viraje hacia la consolidación de un solo sistema que lo vigila y domina todo y no deja espacio a esos vicios de la pequeña burguesía, como bien explicara el profesor Juan Bosch.

El nuevo orden mundial indica que ya la lucha por alcanzar el poder no es un asunto ideológico, de bonitos discursos, sino que es una competencia económica, de mercados e intereses, de transparencia y rendición de cuentas.

Esta situación desde luego plantea una nueva realidad en el tablero político local y global que pudiera llevar a cualquier servidor público del solio presidencial a las barras de un tribunal a la velocidad de un relámpago. Aquí que lo tengan bien pendiente.

Los que se crean en esta media isla que pueden venir a la política a ejercerla con la mentalidad y los métodos del siglo pasado que sepan que ya no es posible, que podrían llevarse un susto del tamaño de la Catedral Primada de América.

Que lo sepan los políticos, funcionarios y todo aquel ciudadano que este en el ejercicio de la política o que tenga la intención de incursionar en ese mundo fascinante que hay un imperio no dispuesto a tolerar ni reproducir las viejas prácticas de corrupción que en otrora existía.

Hay una nueva ola de transparencia y rendición de cuentas que se expande por todo el mundo de la cual la República Dominicana es parte y dicho sea de paso aquí tiene excelentes representantes o soportes ideológicos en la Sociedad Civil.