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El Evangelio Empresarial según Manuel Estrella

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Agustín González

Por Agustín González y Romero Tejada

a) Los orígenes de una práctica y filosofía empresarial

Al escribir este artículo nuestro propósito es recocer las cualidades de un gran empresario santiaguero, antes de que el trascurrir del tiempo y las penumbras de la noche oculten las huellas de sus éxitos y su gran contribución al desarrollo integral de la provincia de Santiago, la región del Cibao y del país. De entrada, adelantamos que se trata de alguien con muy buenas ideas, capaz de ver más allá de la curva y que posee destrezas suficientes para convencer a otros de seguir su visión empresarial y convertirla en realidad.

Romero Tejada

A raíz de la muerte de Trujillo, quien durante 30 años se apoderó de los recursos y activos del país, incluyendo el silencio de los más calificados e influyentes pensadores del momento, en la nación dominicana se dieron las condiciones para que la pujante oligarquía santiaguera pudiera expresarse con propuestas que han incidido en toda la nación. Desde entonces, Santiago ha sido cuna fecunda de generación de ideas y propuestas transformadoras, con impacto nacional e internacional.

En los últimos 10 años, aproximadamente, el destacado empresario dominicano Manuel Estrella, presidente del Grupo Estrella, ha venido siendo uno de los mayores exponentes en el mundo de los negocios dominicanos, no solo como icono en el Cibao, sino en todo el país y más allá. Escenarios como la Cámara Americana de Comercio, las asociaciones empresariales de Santiago, la Asociación de Industrias de la Republica Dominicana, el CONEP, el Consejo Nacional de Zonas Francas de Exportación, han sido espacios en los que el empresario Manuel Estrella ha explicado, con destacada pedagogía, las bases sobre la que se sustenta su éxito empresarial.

En algo más de 40 años, Manuel Estrella ha puesto en práctica su visión de desarrollo, su espíritu emprendedor, sus sobresalientes dotes para ejecutar una dilatada praxis empresarial de ensayo y error, en un inacabado proceso de aprendizaje, que termina poniendo énfasis en las “lecciones aprendidas “, que va dando señales de que hacer y no hacer en cada momento, sin tener a mano siempre la certeza de la conveniencia o no de lo que va a ocurrir. Como el mismo confiesa, no todo ha sido color de rosa. Y a los éxitos le han acompañado los fracasos. Pero nunca, en ese trayecto de ejecutorias empresariales, ha perdido la fe ni el horizonte, por eso, los éxitos han terminado dominando su actuación.

Manuel Estrella no ha contado con una bitácora de actuación, más bien la guía ha sido su muy desarrollado olfato intuitivo y la lectura correcta de las señales del mercado y de los tiempos. Aunque hay que reconocer que esta sobresaliente actuación se ha dado en un entorno nacional de relativa certidumbre y un comportamiento económico y social favorable. Pero, además, Manuel Estrella cuenta con sólida formación académica y es un estudioso permanente del comportamiento local y global de la economía.

Confesamos que hemos visto con atención las múltiples ponencias de Manuel Estrella y somos del criterio que debieran ser material de estudio y discusión en las sesiones de maestría de negocios en el país y en el extranjero, pues se constituyen en excelentes referentes para despertar el espíritu emprendedor y convertirse en simiente importante para generar iniciativas de negocios sobre bases sólidas y realistas, teniendo siempre en cuenta que a todo éxito le precede el sacrificio y el desarrollo de una especie de sexto sentido empresarial, que va diciendo cuales podrían ser decisiones asertivas y cuáles no. Obviamente, si esto se apoya en conocimientos, reflexiones y benchmarking, entonces los pasos a seguir serían más seguros y confiados, como sucede con nuestro empresario analizado.

Cabe resaltar que Manuel Estrella viene demostrando tener excelentes habilidades para generar empatía y conexión a todos los niveles, privados y oficiales; posee muy buenas  competencias en el arte de la negociación; ha creado un imperio empresarial, de diversificación industrial vertical, que se ha constituido en uno de los referentes más importantes del sector construcción en República Dominicana y en Latinoamérica, a la altura de Odebrecht, Andrade Gutiérrez, Sigdo Koppers, Carso Infraestructura y Construcción, Constructora Barbosa, Aenza, Grana y Montero, entre otras grandes empresas del sector.

El GRUPO ESTRELLA está conformado por las empresas: Ingeniería Estrella, Acero Estrella, Consorcio Minero Dominicano/PANAM, Laminados Estrella y Panelkret y la más reciente instalación de ECOACERO. No menos importante, debemos mencionar a la Fundación Estrella, orientada a la promoción de iniciativas y proyectos de responsabilidad social corporativa. Manuel Estrella y su grupo empresarial participan como accionistas, además, de importantes proyectos emblemáticos en sus áreas respectivas, tales como el Aeropuerto Internacional del Cibao y el HOMS, entre otros.

El hecho de que una persona por sus orígenes humildes se autodenomine “hijo de machepa” y alcanzara la cima del éxito empresarial, aparte de que habla muy bien de sus especiales competencias profesionales y personales, evidencia no solo el rol que juega su actitud siempre optimista y su especial resiliencia ante los embates adversos del mercado, sino, además, que obedece a su habilidad para seguir el curso de un entorno, nacional e internacional, que muchos

 actores públicos y privados de nuestro país han aprovechado y que también obedece a la vigencia de un modelo económico neoliberal favorable al sector privado en los últimos 50 años.

b) El grupo de Santiago y su visión del desarrollo

 Manuel Estrella, desde inicios de los años 90 hasta acá, forma parte de una cohorte de empresarios de Santiago, de origen humilde, que han creado inmensas fortunas en base a su talento y visión, aprovechando la sinergia con el sector público, generando bienes competitivos y contando con el sector financiero como fuente de apalancamiento. Los otros empresarios muy destacados de ese grupo son Félix García, del Grupo Linda; José Clase, del Grupo Clase; Fernando Capellán, del Grupo M y Alejandro Grullon.  Este último corresponde a una generación anterior, pero merece mención especial, porque genero el mayor grupo financiero privado del país, el Grupo Financiero Popular y siempre estuvo apoyando y estimulando los esfuerzos productivos de esos otros empresarios.

A este grupo de empresarios le precedió precisamente otro al que perteneció también Alejandro Grullon, que se complementó con Luis Crouch, Tomas Pastoriza, Víctor Espaillat Mera, Mons. Agripino Nunez Collado; el Grupo Mera, Munoz y Fondeur, el Grupo León Jimenes, entre otros. De ahí surgió la denominación “Grupo de Santiago”, que alcanzó notoriedad no solo por el impulso de proyectos de alcance nacional, como el Banco Popular, la PUCMM, el ISA, la Asociación Cibao de Ahorros y Prestamos, el Aeropuerto Internacional del Cibao, entre otros. Lo más notorio de este formidable grupo de empresarios fue el ejercicio de una influencia política y social determinante, que llego incluso a permear a los partidos políticos e imponer figuras que llegaron a ser presidentes de la República, verbigracia, Antonio Guzman Fernández, Salvador Jorge Blanco e Hipolito Mejia.

Entre ambos grupos empresariales, separados por el tiempo, hay por supuesto algunos rasgos distintivos: el origen social del primer grupo era de clase media y clase alta y promovían, sobre todo, proyectos económicos y sociales más orientados a la sociedad que a fortalecer sus patrimonios personales. El segundo grupo en su gran mayoría tiene origen social humilde, procedentes de la pequeña burguesía y los proyectos que han promovido, fundamentalmente, son de orientación privada, para consolidar sus patrimonios personales y familiares. Cabe citar aquí el caso del Hospital Metropolitano de Santiago (HOMS) y el Aeropuerto Internacional del Cibao, como dos de sus esfuerzos privados más sobresalientes.

Una característica común en ambos grupos es que, aunque pertenecen a diferentes áreas productivas de bienes y servicios y a varias instituciones empresariales, todos tienen como punto de convergencia a la Asociación para el Desarrollo, Inc. Fundada en 1962, que ha sido por más de 65 años una especie de macro incubadora de proyectos de desarrollo de alto impacto en Santiago, la región del Cibao y del país. De ahí la subsidiaridad y coopetencia que caracteriza al empresariado de Santiago y el Cibao, a diferencia del empresariado de la capital, que en general está atomizado y más pendiente de sus proyectos individuales.

En otro orden de ideas, hay un gran mérito que debemos atribuirle más propiamente a Manuel Estrella y a Félix García, como lideres del sector empresarial del Cibao y es que ya en los 90 entendieron que el peso específico que tenía el “Grupo de Santiago” en la capital, como centro de gravitación política y económica nacional, era muy limitado, pues no había presencia activa en ese espacio tan importante en la toma de decisiones y en influenciar en la  definición de políticas públicas nacionales favorables al sector privado.

Esos dos destacados empresarios comprendieron que el empresariado de Santiago y el Cibao, tenía que estar presente en la capital, tomando iniciativas de inversión y expansión, pero, sobre todo, siendo propietarios o accionistas de medios de comunicación, que sirvieran de canal para la defensa y promoción de sus ideas y proyectos. Entendieron la necesidad de una transición, pasando de simples “invitados” a la capital, a “participantes activos” en los espacios de decisión en tan importante centro de gravitación del poder nacional, como es la capital de la república.

El sector privado, según las palabras del propio Manuel Estrella, es responsable del 85% del Producto Interno Bruto del país, lo que de por si nos define como una economía neoliberal con un Estado pequeño, como es la aspiración filosófica de la escuela económica austriaca que la sustenta (ver obras de Carl Menger, Ludwig von Mises y Friedrich Hayek, padres del neoliberalismo). Esta información se sustenta también en estadística publicada por el Banco Central de la Republica Dominicana.

Por supuesto, ese no era el Estado que teníamos en la Era de Trujillo, casi dueño absoluto del patrimonio nacional, ni era el Estado en los 12 años de Joaquin Balaguer (1966-1978), cuando tenía una participación determinante en la economía, por la posesión de un patrimonio productivo conformado por todo tipo de empresas agropecuarias, industriales y de servicios, heredado de la tiranía.

En la etapa que le ha tocado actuar empresarialmente a Manuel Estrella, el Estado es más pequeño aun, ante el impacto de la Ley Num.141-97 de Capitalización de las Empresas del Estado, que traspaso parte del patrimonio empresarial del Estado al sector privado y de aplicación de la Ley Num.47-20 de Alianzas Publico-Privadas.  Ante esas realidades, el sector privado ha tenido la oportunidad de ser un socio estratégico clave del Estado, para implementar proyectos infraestructurales importantes del desarrollo nacional y otros vinculados a la promoción del desarrollo nacional.

c) Las bases de sustentación filosófica del GRUPO ESTRELLA

 El Grupo Estrella ha desarrollado una base productiva sólida, con recursos humanos de primer nivel, con la dotación de recursos y capacidades (maquinarias y equipos) con potencial productivo por encima de la mayoría de los actores de la competencia y una experiencia acumulada extraordinaria. Pero a todo esto hay que sumar una filosofía de trabajo formidable, que en buena medida ha sido responsable de su éxito, tanto en el mercado nacional como internacional, pues viene participando activamente en más de 18 países, ya sea con inversión directa o a través de alianzas estratégicas.

A nuestro modo de ver las cosas y tomando por base las distintas ponencias hechas por Manuel Estrella, las ideas que han servido de sustento a la creación del imperio empresarial del Grupo Estrella son las siguientes:

  1. Visión de largo plazo: Una de sus características fundamentales es pensar más allá del negocio inmediato, identificando sectores con potencial de crecimiento y de construir capacidades para aprovecharlas durante décadas.
  2. Capacidad de convertir oportunidades en proyectos: No se limita a identificar una oportunidad; la transforma en proyectos concretos, crea equipos, consigue recursos y asume la responsabilidad de ejecutarlos.
  3. Desarrollo de instituciones y equipos: Entiende que el crecimiento sostenible no depende exclusivamente de una persona. El CEO del Grupo Estrella crea organizaciones, desarrolla ejecutivos y establece estructuras capaces de continuar funcionando sin su intervención directa, entendiendo la importancia de la capacitación continua del personal, el rol que juega la inteligencia colectiva y la delegación efectiva de funciones.

4.-Recursos humanos de calidad: La calidad de los recursos humanos, sus conocimientos, su experiencia, su identidad con una visión y su actitud de entrega al trabajo digno, han sido claves para impulsar los éxitos del proyecto empresarial.

Manuel Estrella, como cabeza  del GRUPO ESTRELLA, como diría Ken Blanchard, autor de los afamados libros The One Minute Manager y Situational Leadership, entre otros, hace uso del estilo de “liderazgo situacional”, según su interés alternativo en las tareas y la gente, porque procura el logro de las metas propuestas y el objetivo de convertirse en el empleador con el que todo el mundo quisiera trabajar, al idear un paquete de compensaciones altamente competitivo comparado con la competencia y al velar por la implementación de liderazgos intermedios empoderados de sus responsabilidades y con relativa autonomía de gestión.

5.-Diversificación: El sector construcción se soporta en la creación de bienes y servicios diversos, en una concepción de integración vertical, donde se pone a depender el flujo de caja de negocios continuos, no temporales.

La diversificación vertical, en el caso del GRUPO ESTRELLA, ha sido una estrategia clave de su posicionamiento en el mercado de la construcción, convirtiéndolo en un referente obligado a la hora emprender obras físicas de gran calado, a nivel público o privado.

6.-Aportar al país: El aporte a la economía nacional, a través de la creación de empleos y la generación de bienes y servicios que no degraden el medio ambiente y los recursos naturales, es la base sobre la que se sustente la actividad productiva del Grupo Estrella.

Con esta idea Manuel Estrella como empresario traspasa la barrera de la privacidad, muy propia de los capitalistas puros, a una posición con responsabilidad social corporativa con impacto positivo en la sociedad, evitando pasivos ambientales o externalidades negativas, como lo definió el insigne economista británico Arthur C. Pigou en su libro La Economía del Bienestar.

7.-Internacionalización de los negocios: Se ha comprendido que la capacidad instalada y la experiencia acumulada, deben estar al servicio de otras naciones cercanas, para potenciar su desarrollo vial e infraestructural.

Esto implica “alcance de miras” de Manuel Estrella, pues en una época de globalización de los mercados, por más proteccionismo que quiera impulsar Donald Trump, el empresario de hoy debe ver al mundo como mercado, como lo entendieron muy temprano Steve Jobs de Apple, Bill Gates de Microsoft, Jef Bezos, de Amazon, Jensen Huang de NVIDIA, Jack Ma de Alibaba y Elon Must, de Tesla y SpaceX, entre otros.

El GRUPO ESTRELLA, en el marco de su visión de internacionalización de los negocios, ha tenido operaciones y proyectos, entre otros, en los siguientes países: Panamá, Costa Rica, Estados Unidos, Haití, Jamaica, Colombia, Ecuador, El Salvador, Perú y México.

  • Alianzas Publico-Privadas: El Estado debe ser visto como un socio o aliado de la actividad empresarial privada, participando activamente en sus proyectos de desarrollo, en el fortalecimiento y expansión de la red vial, el ordenamiento territorial del país; contribuyendo a un mejor uso del suelo y a contar con infraestructuras que contribuyan a tener un mejor país, con mayor calidad de vida.

El GRUPO ESTRELLA lo ha entendido muy bien y viene asumiendo los riesgos de esta alianza, pues está consciente que el Estado no tiene fama de buen pagador, de honrar sus compromisos a tiempo. Pero el GRUPO ESTRELLA parece haber comprendido la necesidad de aliarse con el Estado, conocer sus vericuetos y maniobras y salir airoso de ese vínculo tan arriesgado y peligroso, donde normalmente la política pesa más que los negocios. Aprender a sortear negocios en ese mundo estatal, convulso y complejo, guiado por la ética,  ha sido uno de sus más grandes retos.

9.-El sector financiero como palanca del desarrollo: El sector financiero ha servido como palanca del desarrollo, al entender la necesidad de apoyar proyectos viables y factibles, que no solo van dirigidos a consolidar iniciativas privadas, sino también a impulsar el desarrollo nacional.

Sabemos que el costo financiero es todavía oneroso en nuestro país, sin embargo, no hay manera de emprender grandes apuestas sin que el sector financiero las apoye. Si en esa fuente de financiamiento se siembra confianza y credibilidad, las puertas siempre se mantendrán abiertas y esto es lo que ha entendido y aprovechado el GRUPO ESTRELLA, al no tener temor de asumir grandes compromisos financieros en iniciativas promisorias, con riesgo calculado por supuesto.

10.-Generación de productos y servicios, no bajo la concepción de la temporalidad, sino de la continuidad. El sector construcción no puede estar apoyado solo en el logro de contratos ganados producto de licitaciones, que tienen fecha de inicio y termino. Debe generar bienes y servicios basados en negocios permanentes para la empresa, con los cuales garantizar flujo financiero que sustenten las operaciones cotidianas. Por eso la canasta de bienes y servicios del Grupo Estrella cuenta con ambos tipos de fuentes de sustentación económica.

11.-La innovación como motor del desarrollo: Lo decía el autor más prolífico en gerencia moderna, el más grande gurú de la administración del S.XX, Peter Drucker en su libro La Sociedad Post-Capitalista: Estamos en la era del conocimiento y la innovación, en la que las empresas deben generar bienes y servicios de alto valor agregado, para ser competitivas en el mercado y responder a sus crecientes, novedosas y exigentes demandas.

Con el lanzamiento de ECOACERO, su última iniciativa empresarial, la cual aprovecha materia prima de construcción derivada de palanquillas y chatarras para generar insumos o materiales   y, además, la elaboración y venta de cemento en media funda, son ejemplos de creatividad e innovación, que dan cuenta de la capacidad del GRUPO ESTRELLA de sintonizarse con el mercado.

12.-Relevo Generacional: Manuel Estrella, como real empresario visionario, ha ido, inclusive, preparando su relevo generacional, como muestra de la necesaria continuidad para mantener la Misión y Visión de su grupo empresarial. En esa dirección, ha colocado a hijos y familiares en posiciones de alta responsabilidad y les ha ido guiando en el proceso de toma de decisiones importantes, para acortar la curva de aprendizaje.

d) El espíritu emprendedor y la comprensión de la realidad económica

Según Joseph Schumpeter (1934), hay tres motivos por los que se define a un gran empresario y/o emprendedor y que coinciden con el perfil empresarial de Manuel Estrella, a saber:

Primero: el deseo de crear su propio reino o dominio de autonomía e independencia (el GRUPO ESTRELLA).

Segundo: el deseo de ganar sobre otros o ser competitivo (La funda de cemento de

50 libras, como único productor nacional que ofrece este producto).

Tercero: el juego de la creación, mediante el ingenio de diseñar nuevos productos o sistemas: (El cemento de PANAM es un ejemplo de innovación y responsabilidad ambiental y de ahorro de divisas al país, pues es el único que se genera usando Combustible Derivado de Residuos (CDR).

Schumpeter resaltó la innovación como el centro del cambio económico; introdujo el concepto de “destrucción creativa”, pues la innovación es un proceso de mutación industrial constante, que revoluciona la estructura económica, destruyendo continuamente la anterior e incesantemente creando una nueva y superior. En el GRUPO ESTRELLA, la “destrucción creativa” es una práctica común de sus operaciones. La reingeniería es un habito implícito en todas sus operaciones, siempre buscando la mejor forma de hacer las cosas.

La principal virtud del evangelio empresarial de Manuel Estrella es que no nace de la  mente iluminada de un gurú del management de Harvard, de Oxford o del London Business School, sino que es el resultado, como habíamos señalado,  de una dilatada praxis empresarial de ensayo y error, en un inacabado proceso de aprendizaje, que termina poniendo énfasis en las “lecciones aprendidas” y entendiendo siempre la necesidad de descifrar la dinámica de los mercados e internalizar la idea de que las empresas no son más que entes vivos, que deben ir respondiendo a sus demandas, siempre cambiantes y crecientes.

Todo enmarcado en la concepción de la necesidad de asumir  compromiso con una responsabilidad social corporativa, asociada al impulso del desarrollo nacional equilibrado e inclusivo; a la dinamización del aparato productivo nacional; a la creación de empleos dignos y la contribución consciente para tener una sociedad con mejor calidad de vida, objetivos muy alineados a la Estrategia Nacional de Desarrollo, los Objetivos de Desarrollo Sostenible, la Estrategia RD 2036 y al Plan Nacional Plurianual del Sector Publico 2028 y a los demás instrumentos de la planificación nacional y mundial.

Finalmente, somos del criterio de que el ADN empresarial de Manuel Estrella, transmitido a las presentes y futuras generaciones de empresarios, pudiera contribuir a forjar una sociedad industrial más productiva y competitiva, que posicione a la Republica Dominicana entre los países más avanzados de Latinoamérica.

Santiago de los Caballeros

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