El hospital de Santiago resalta la labor de su equipo multidisciplinario y advierte sobre la alta demanda de atención en Psiquiatría y Psicología
Bartolo García
Santiago.– Entre 1,200 y 1,500 pacientes reciben atención cada mes en los servicios de Psiquiatría y Psicología del Hospital Regional Universitario José María Cabral y Báez, una cifra que refleja la demanda de asistencia especializada en salud mental en la región.
La Unidad Regional de Intervención en Crisis o de Salud Mental cuenta con cinco especialistas en Psiquiatría, 16 profesionales de la Psicología con distintas especialidades y 10 integrantes del personal de enfermería, dos de ellos con maestría en el área de psiquiatría y salud mental.
La atención se desarrolla bajo un enfoque multidisciplinario y biopsicosocial, tomando en cuenta los aspectos biológicos, psicológicos y sociales de cada paciente, con el propósito de ofrecer un seguimiento coordinado y centrado en sus necesidades.
La doctora Hilda Valdez, gerente del área, explicó que algunos especialistas atienden entre 14 y 20 pacientes durante una jornada laboral. “A pesar de ser la unidad más grande del país, nos quedamos cortos”, expresó al referirse a la presión que genera la cantidad de personas que requieren asistencia.
Entre las condiciones más frecuentes que reciben figuran depresión, trastornos psicóticos, esquizofrenia y trastorno bipolar. La unidad también atiende a personas que han presentado intentos de suicidio y necesitan evaluación y manejo especializado.
El acceso a los servicios puede realizarse a través de Emergencia o mediante consulta. Cuando la condición lo requiere, el paciente es ingresado en la Unidad de Intervención en Crisis, donde recibe atención de los equipos de Psiquiatría y Psicología hasta alcanzar su estabilización.
En el marco del Día Mundial de la Salud Mental, conmemorado cada 10 de octubre, el Cabral y Báez destacó la importancia de buscar ayuda profesional, acompañar a quienes la necesitan y reducir los prejuicios asociados a los trastornos mentales, al recordar que la salud mental forma parte integral del bienestar de las personas.


